Videos Porno y sexo gratis.

» Relatos Eróticos: Fetiche: CON LA MADRE DE MI AMIGO

 

« Vovler - Envía tus Relatos Aquí - Ver Categorías

 

Mi primera experiencia me marcó para siempre por el gusto de lo prohibido...
Gracias por contarme tu historia, me gustó mucho y me excitó demasiado me imaginé todo lo que describes y sé que lo disfrutaste mucho, ¿cuéntame lo seguiste haciendo o sólo fue esa vez?; ¿te excita pensar en que sucedió o no?.
Te contaré más detalladamente como fue mi primera vez con la señora que te conté, esto no se me olvidó pues era algo que hacíamos muy frecuentemente y a ella le gustaba platicarnos y que le platicáramos como sentimos la vez anterior y lo que nos excitaba o no de ella, pues según sus palabras “recordar es excitar” por ello siempre fui conciente desde esa edad de lo que en mi se iban fijando mis fetichismos y mi gusto por las mujeres con ciertas características.
Te decía como fue que se dio la primera vez donde la espiábamos y ella se fue a dormir después de eso paso un rato donde después de tanto imaginar y platicar nos empezamos a masturbar por lo que yo le dije que iría a ver si había calzones de ella, fui y encontré dos pero al regresar me dijo que iría a ver si estaba dormida, yo lo seguí, abrió la puerta, entramos muy despacio y tratando de no hacer ruido; nos acercamos para poder contemplarla más de cerca, estaba acostada boca abajo y se le veía todo su trasero, sus piernas, sus zapatillas, esto para mí fue muy impactante por lo que me dio mucho miedo y excitación de nuevo comencé a sentir que me temblaban las piernas y las manos, todo mi cuerpo, me salí a contemplar desde la puerta, Eduardo se acercó y comenzó a olerle su chochito y se empezó a masturbar, en eso se despertó y le dijo ¿Qué estas haciendo? El no pudo contestar nada pero ella tomó la iniciativa y comenzó a besarlo, a acariciarlo, yo me retiré excitado pero asustado me fui a mi casa con esa imagen y no pude aguantar, así que me fui al baño y comencé a masturbarme muy fuertemente, terminé y como no se me terminaba de bajar lo parado de mi verga, comencé a masturbarme de nuevo imaginando esa escena, esto no paró en toda la tarde, estuve así, descansando y masturbándome, hasta llegar la noche, después recapacité y salí a buscar a mi amigo, como no lo encontré y no me atrevía a buscarlo me imaginé que lo habían regañado y castigado, esto me trajo una angustia y toda la noche me la pasé entre la angustia por imaginar que me acusaría con mi mamá y la excitación; y de nuevo una gran masturbación.
Al siguiente día él fue a buscarme y me llevó con ella y nos dijo:
- Oler mis prendas no está bien, por eso podría castigarlos, así es que vengan.
La seguimos, no me había percatado pero llevaba de nuevo el mismo vestido y con las mismas zapatillas, yo titubeé pero mi amigo me empujó y me mandó por delante, pude verla contoneando su culo al momento que caminaba, lo hacía despacio y volteaba sonriendo para ver si la seguíamos; al pasar por un cuarto se metió se sentó en la orilla de la cama como el vestido era cortito, al hacerlo nos permitió ver sus piernas y casi se le podía ver una parte de sus calzones blancos, esa imagen me encendió mucho.
-Esto es lo que les gusta ver, ¿verdad?.
-Sí, afirmamos con las cabezas, mientras ella levantaba las piernas juntándolas y frotándolas hacia arriba y abajo
-Quieren verlas mejor
Movimos las cabezas.
-Siéntense en enfrente y en el piso
Nos sentamos y comenzó a abrir las piernas lentamente y nos veía con una sonrisa divertida; yo estaba temblando de miedo y emoción por tan maravilloso espectáculo, ese que tanto deseábamos y que antes hacíamos a escondidas y que por fin se hacia realidad.
- ¿Ven de qué color son mis calzones?
-Sí
-Enrique, me dijo Eduardo que te gustan mis piernas, ¿Por qué? Si soy mucho mayor que tú y puedo ser tu mamá.
- Es que me gusta verlas ¿por qué?, no sé, pero me gustan.
Respondí tímidamente, mientras ella habría más las piernas y nos permitía verla; estaban gruesas macizas y se veían desde los tobillos con un vello tenue el cual se hacía más tupido y negro entre sus pantorrillas y por todos sus muslos y tanto que se salían por la orilla de sus calzones.
-Me dijo Eduardo que platicaron que les gustaba verme y que él me olió, pero que tu no te atreviste, ¿es cierto?
-Sí
-Bueno ven, quieres oler, ven
Me acerque a gatas, ella tomó mi cabeza con sus manos y la restregó por su puchita, todavía con sus calzones puestos,
- Sí, huele haaaaaaa, que rico hueles…. Haaaaaaaaaaaaa!
Yo olía y no dejaba de ver sus piernas muy velludas y aspiraba el olor tan sabroso que desprendía.
- No me he bañado para que tú huelas y aprendas que rico huele para los dos.
Me restregaba con sus manos muy fuertemente.
- Tampoco has estado con una mujer, porque Eduardo me dijo que tampoco conocía a una mujer
Le dije como pude que, - No
- Bueno, bájame los calzones, para que me chupes.
Comencé a bajárselos y que hermoso tenía su puchita, bien peluda, tanto que no me permitía ver ni conocer su chochito, pero que se veía que estaba muy mojada y sabía tan rico, además olía muy fuerte, sabía un poco a orines, con un sabor saladito
- Me dijo Eduardo que la jalabas con mis calzones o con mis zapatos que dejaba en el baño, ¿es verdad?, haaaaaaaa que rico chupas, haaaaaa sigue dime que hacías con mis zapatos y con mis calzones.
- Los agarraba y los olía una vez los vi unos calzones rojos y los besé hasta que los humedecí con mi saliva y rescaté un poco el sabor, después con ellos envolví mi verga y me la jalé.
- De veras eso te gustó. Haaaa que rico es saber como les gusto; mira a Eduardo ya se la esta jalando. Sí hijo jálatela viéndonos, ¿qué sientes te gusta ver a tu mamá como la están besando?, dime
- Sí mamá se ven muy bien, te dije ayer que a mi también me gustaba oler y espiarte para verte las piernas y que me gusta tu cuerpo.
- Hay mis niños que bueno haaaa que les guste ayyyyyy a mi también me gustaba que me vieran aaaaaaay yo quería que me vieran, no sé por qué no sucedió antes y así estar los tres juntos bien a gusto
- Yo me estoy mojando, les dije.
- Haber paren un poco vengan súbanse a la cama y quítense la ropa
- Yo me voy a dejar sólo lo que les gusta y que a mi también me excita y les voy a decir que mi papá me cogía, por eso un día quise que Eduardo me la metiera, pero como siempre estabas tú pues también me agradó la idea de que me vieras hasta que un día comencé a pensar en tenerlos a los dos en mi cama para que me cogieran. Entonces comencé a ver que les gustaba espiarme y por eso los provocaba para ver su reacción y esto me excitaba más.
- Que es lo que más les gusta
- A mi todo, sus zapatos, sus pelos, sus calzones
- A mi también mamá
- Mis pelos, pero a tu papá no le gustan le dan asco y mira a ustedes como los pone, bueno me boy a dejar esto para que les guste, vengan y bésenme, Pero no tengan miedo encuérense
- Al principio nos mostramos nerviosos
- Eduardo yo ya te conozco, no tengas miedo, haber Enrique quítate los calzones
- Me da miedo
Ella sonrió y con su mano se frotó su puchita y dijo:
- si aaaaa me lo va a enseñar es también virgen como tú, Eduardo haaaaaaaaaaaaaaaaa al decir esto se frotó con mucha fuerza al momento que movía sus caderas, gritaba y se agitaba, finalmente se estremeció mucho
- haaaaa que rico me van a coger, me van a coger con sus pajaritos aaaaaaaaaaayyyyyy ay, ay aaaaaaaaagggg
Paso un rato en el cual nos quedamos mirando Eduardo y yo
- no se asusten a eso se le llama venirse y es tan bonito es lo mismo que sienten ustedes cuando se la jalan y les sale la lechita. A nosotras también nos sale la lechita vean.
Y nos acercamos a verle la puchita, estaba toda mojada y tenía el olor más fuerte, desde ese momento me lancé a chuparla
- mmmm mira Enrique debes empezar por separar los pelos de mi puchita, después pasa tu lengua por mis labios y así la vas metiendo y sobando por todo lo que tu puedas.
Al decirme esto se fue sacando el vestido y sólo se quedó con el brassier, pude verle las axilas y también las tenía llenas de pelos, esto me calentó más y continué con más entusiasmo chupando y lamiendo.
- Ven hijo tu dame tu verga para chapártela y deja que él sea por hoy quien disfrute pues tu fuiste el primero ayer.
- Si mamá, respondió Eduardo
- Aaaaahh que hermoso va hacer enseñar a mis dos hijitos y los voy a tener para mi solita siiiiiiiii chupa como tu quieras imagina que es una paleta de dulce. Así, ay… ayyyy… así….. que rico chupa mi niñito a su mamaíta siiiiii
No dejaba de chupar y al estarla escuchando se me paraba más mi verga
- Mi Eduardo la tiene igual que la tuya, ven súbete encima de mi y ensártame con esa hermosura que todavía esta por desarrollarse y ya quiere su puchita.
Me subí y con toda la timidez de la primera ocasión me fue guiando hasta metérselo, sentí tan sabroso esa experiencia.
- Mira ya que te gustan mis pelos chupame las axilas que están llenas de ellos huélelos, bésalos, son tuyos, has lo que quieras.
Comencé a meter y sacar mi verga que sentía muy rico sobando en ese rinconcito que tantas veces imaginé y en un momento que no me di cuenta ella levantó los pies y los puso en mis hombros, esto también marcaría por siempre mi vida pues tuve al alcance de mi boca y nariz sus pies calzando las zapatillas que tanto nos excitaba, no tarde en empezar a sentir que mi verga se hinchaba y comencé a olerlos, me gustó ese aroma a pie y a cuero, después empecé a chuparlos por todos lados y a pasarles mi lengua y mi nariz.
- Aaaaaaaaaaaahhhh que bonito siento que me chupas mis pies ya vi que te gustan mis zapatos y mis pies y aaahhh también a mi me gusta que los chupes aaaaaaaaaahhhh, mételo más y chupalo más. Eduardo ayúdale y chupame el otro pie aaaayyyyyyyyyyyy que bonito es eso aaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhh.
Se contorsiono mucho y yo no puede aguantar más y me vacié.
- Que rico aaaaah se vació dentro de mi, hijo no te vacíes porque también quiero que lo hagas dentro de miiiiiiii
Después Eduardo se montó en su mamá y la pistoneó como minutos antes lo había hecho yo.
- Sí Eduardo y Enrique, que sea igual que antes chupenme los pies como hace un rato tú lo hiciste.
Lo volvimos a repetir y de la misma forma. Recuerdo que esa tarde lo hicimos varias veces. Ella nos dijo que le había gustado como lo hicimos porque descubrió otras formas de sentir placer, que nunca ni siquiera se lo imaginaba, como eso de chuparle los pies.
- De hoy en adelante voy a enseñarlos y me pondré las cosas que más les agrade porque quiero que me sigan cogiendo los dos, pero prométanme que a nadie se lo dirán. Tu Enrique les dices a quien te pregunte que vienes con Eduardo a jugar a los carritos. Le contesté que sí y esa mi primera experiencia me marcó para siempre por el gusto, por lo prohibido, los temas de incesto, del fetichismo, por el gusto por la mujer velluda y por las zapatillas de tacón alto y descubiertas.







Warning: mysql_connect() [function.mysql-connect]: Access denied for user 'sexoaful_sfdb'@'localhost' (using password: YES) in /home/sexoaful/public_html/Relatos/ver_relato.php on line 182
Access denied for user 'sexoaful_sfdb'@'localhost' (using password: YES)